Cajas fuertes

Dentro del mercado hay un gran número de cajas fuertes. Hay que fijarse en el modelo y en lo que necesitamos y comprar el mejor modelo. Hay diferentes tipos, tamaños, niveles de seguridad.

La caja fuerte de sobremesa son sencillas y se pueden poner en cualquier parte, no están diseñadas para que se empotren, Algunos se pueden poner en el suelo, también son pesados.

Las hay para empotrar, es más difícil de robar. Son pesadas para aumentar la resistencia y evitar robos.

Las cajas fuertes ignífugas aguantan altas temperaturas provocadas por el fuego. Algunas pueden soportar llamas directas.

Dependiendo de lo que quieras guardar dentro te conviene una u otra.

Las cajas fuertes camufladas se pueden camuflar en cualquier lugar para que nadie se de cuenta de que están.

Las de suelo no son vistosas. Diseñadas para empotrar en el suelo y algunas tienen una tapa que permite que se puedan camuflar.

Las de alta seguridad son mucho más seguras y cuesta trabajo que se abran si no dispones de los códigos que tienen para abrirlas.

Las decorativas tienen un diseño que se integra con el mobiliario, no parecen cajas fuertes. Fáciles de instalar y son seguras.

Otras lo son de hoteles, sencillas y diseñadas para que se pueda cambiar de clave de manera sencilla. Así pueden dejar que los clientes dejen sus pertenencias sin preocuparse.

La caja fuerte que ha de comprar una persona depende del uso que le vaya a dar, de lo que vaya a guardar en el interior. Se instalan de manera fácil y tienen un grado bueno de seguridad. Si es para un negocio tiene que ser una caja fuerte que tenga seguridad reforzada ya que hay empresas que guardan documentos importantes en ellas.

Las cajas fuertes suelen ser muy seguras. Cuando se vaya a adquirir una hay que mirar el modelo, la seguridad que tiene,…

Las que son baratas no suelen ser seguras. Cuando compras una tienes que pensar que es una inversión para la seguridad, si el precio es barato no tiene mucha calidad.